Decimos que no
Si un proyecto no encaja con lo que sabemos hacer bien, lo decimos en la primera reunión. Preferimos perder un contrato antes que entregar algo mediocre.
Vectorial nació en 2013 como un equipo pequeño de desarrolladores cansados de ver buenos proyectos morir en manos de proveedores que cobraban por hora y entregaban por partes. Doce años después seguimos con la misma regla: pocos clientes, equipo senior y responsabilidad completa.
Un vector tiene magnitud y dirección. La tecnología sin dirección es gasto; la dirección sin fuerza técnica es una presentación bonita. Nuestro trabajo consiste en aportar las dos cosas al mismo tiempo.
Partimos haciendo sistemas de gestión para pymes chilenas. Hoy construimos aplicaciones móviles que operan en terreno sin señal, plataformas que procesan millones de registros al mes y software de escritorio que sostiene la caja de tiendas físicas.
Lo que no cambió: seguimos escribiendo el código nosotros, seguimos entregando a tiempo y seguimos diciendo la verdad cuando algo se complica.
No son valores de folleto: son las decisiones que tomamos cuando un proyecto se pone difícil.
Si un proyecto no encaja con lo que sabemos hacer bien, lo decimos en la primera reunión. Preferimos perder un contrato antes que entregar algo mediocre.
El código lo va a mantener alguien más, quizá en tres años. Elegimos la solución aburrida y legible sobre la brillante e incomprensible.
Cada proyecto parte con una métrica de éxito acordada. Si al final no se movió, fue un fracaso aunque el software funcione perfecto.
Trabajamos con pocos clientes a la vez. Vas a hablar siempre con las mismas personas, que conocen tu negocio y tu historia.
Una app lenta es una app rota. Los tiempos de carga y respuesta entran en el alcance desde el día uno, no como optimización posterior.
Demos funcionando cada dos semanas. Prefieres ver el producto avanzar antes que leer un informe de avance.
Llegamos con un proceso en planillas y salimos con un sistema que el equipo usa todos los días sin capacitación adicional. La diferencia estuvo en las preguntas que hicieron antes de programar.
La app tenía que funcionar en camiones sin señal y funcionó desde el primer día en terreno. Entregaron a tiempo y el traspaso técnico fue impecable.
Trabajan con transparencia total: tablero abierto, demos cada dos semanas y ninguna sorpresa en la factura. Es el estándar que le pido ahora a cualquier proveedor.
Escríbenos con el contexto de tu proyecto y coordinamos una primera conversación sin costo ni compromiso.